lunes, 23 de marzo de 2015

El Prerrenacimiento

  1. Crisis de la escolástica y auge del platonismo
Durante el siglo XIV, algunos filósofos franciscanos, como Duns Escoto y Guillermo de Ockham, iniciaron una revisión del pensamiento escolástico. De esta revisión surgió una nueva mentalidad que arraigó en la sociedad del siglo XV. Las principales aportaciones para el cambio ideológico se produjeron en Italia. Fue allí donde resurgió el platonismo, gracias a pensadores como Nicolás de Cusa y Marsillo Ficino. Este último, en colaboración con los mecenas Cosme y Lorenzo de Médicis, fundó en Florencia la Academia de Platón, donde se impartió una doctrina que trataba de conjugar el platonismo y el cristianismo mediante una nueva consideración del amor como fuerza por la que el ser humano se comunica con Dios.
Tanto Cusa como Ficino consideraron al ser humano como objeto fundamental de toda reflexión filosófica. De este modo se inició el humanismo.

  1. Hacia una nueva espiritualidad
Paralelamente a esta nueva valoración del ser humano, la tenencia espiritualista que habían alentado los franciscanos contra el poder temporal de la Iglesia cobró mayor importancia. A partir de esta tendencia, se generó el movimiento de la “devotio moderna” o “moderna pietas”. La obra de Kempis, Imitación de Cristo, contribuyó poderosamente a la rápida difusión de esta corriente, que dio lugar a toda una literatura doctrinal de ejemplarios, confesionarios y flores espirituales, de carácter ascético.1

  1. La secularización del arte
El cambio de mentalidad puede apreciarse también en el dominio de las artes plásticas. El arte gótico entró durante el siglo XV en su fase más complicada y amanerada: el gótico flamígero. Además, en España se produjo la fusión de lo mudéjar con lo gótico, de la que es un armonioso ejemplo la catedral de Sevilla con la Giralda o minarete árabe.
La crisis del racionalismo escolástico estimuló la irrupción de lo fantástico y lo esotérico. Ambas tendencias se conjugan en las pinturas de Jerónimo Bosch, “El Bosco”, con sus visiones e imágenes alucinantes que parecen extraídas de una pesadilla.
Al mismo tiempo, el arte civil experimentó un auge desconocido hasta entonces. La clase nobiliaria, a fin de hacer notar su poder, ordenó la construcción de magníficos palacios ya alcázares. Este afán de ostentación en vida se aplicó también a la muerte; de allí el desarrollo del arte funerario: mediante la construcción de capillas y sepulcros, la nobleza pretendía perpetuar su paso por la tierra.
  1. Un nuevo tipo de escritor
La creación literaria experimentó en el siglo XV una transformación radical. Por un lado, frente al predominio de la obra anónima en siglos anteriores, en el siglo XV hubo una mayor conciencia artística. Es escritor se sentía orgulloso de su creación y cuidaba de que se transmitiera fielmente a través de esmerados códices y cancioneros. Por otro lado, los clérigos cedieron a los nobles el lugar relevante que ocupaban en la producción literaria.
Si la palabra clave para designar la literatura de los siglos XIII y XIV era clerecía, en el siglo XV la palabra clave fue cortesía. Con el término cortesía, heredado de la poesía trovadoresca provenzal, se aludía a un conjunto de cualidades que cualquier caballero debía reunir. Estas cualidades se basaban en un conocimiento cabal de las reglas del amor cortés y, al mismo tiempo, en un dominio de determinadas técnicas poéticas. Por eso son frecuentes en esta época los escritores que pertenecen a la nobleza.
Con otro tipo de escritor propio de los nuevos tiempos fue el que escribió bajo el patronazgo de un señor que ejercía de mecenas. Tal es el caso, por ejemplo, del dramaturgo Juan del Encina, quien compuso toda su producción por encargo del duque de Alba.

  1. Una nueva literatura
Mientras en la Edad Media había predominado una literatura útil con una finalidad didáctica, en el siglo XV triunfó la literatura con una serie de preocupaciones formal y aspiración a la belleza. La poesía de cancioneros es una buena muestra de esta nueva orientación.
La nueva concepción de la literatura se manifestó también en el rigor y la veneración con que se miraba a los clásicos. Homero, Virgilio, Lucano y otros autores de la Antigüedad fueron objeto de cuidadas traducciones, a fin de que pudieran servir como modelos dignos de imitación. Por otra parte los escritores más cultos del siglo XV se hicieron eco rápidamente de las novedades que procedían de Italia. La influencia de Dante, de Petrarca y de Boccaccio penetró como una ola renovadora en la literatura española. De Italia llegó el nuevo metro – el endecasílabo -, una nueva forma poética – el soneto – y nuevos temas. El endecasílabo no fue aclimatado al castellano hasta el siglo XVI, pero ya en el siglo XV hubo escritores que utilizaron este metro. Los primero fueron el Marqués de Santillana, en sus Sonetos fechos al itálico modo, y Micer Francisco Imperial
La introducción definitiva de la poesía italiana en España se debió a la obra literaria de Juan Boscán y Garcilazo de la Vega.

  1. La revolución del libro impreso
La impresión y comercialización de libros revolucionó el panorama de la literatura. La obra literaria comenzó a llegar a un público más amplio y surgió la figura del lector moderno, procedente en su mayoría de la nobleza y de la burguesía asentada en las ciudades.
La invención de la imprenta constituyó un avance notable y permitió que la cultura tuviera una expansión sin precedentes. El número de ediciones impresas de una obra permite conocer los gustos y preferencias del público. Por estos datos sabemos que los primeros grandes éxitos literarios fueron obras de géneros poco apreciados hoy, como los libros sentimentales y de caballerías.

  1. La evolución de la sociedad estamental
En el siglo XV, la sociedad experimentó importantes cambios:

  • El aumento del poder real trajo consigo la constitución de una nobleza cortesana, interesada en la política y en el cultivo de las letras. Grandes escritores del siglo salieron de las filas de la nobleza, el Marqués de Santillana, Jorge Manrique…

  • El desarrollo de las ciudades y el incremento de los intercambios comerciales fomentaron la aparición de una incipiente burguesía mercantil de influencia creciente.

  • Las clases populares mantuvieron sus ocupaciones tradicionales, la artesanía, la agricultura y la ganadería.


  1. El fin de una sociedad multirracial
Las dos grandes minorías del país – musulmanes y judíos – sufrieron durante el siglo XV la intolerancia de los sectores más radicales e intransigentes de la sociedad. Los judíos, sobre todo, fueron objeto de violentas persecuciones y matanzas (“progroms”)
La ola de antisemitismo culminó en el decreto de expulsión de los judíos, dado por los Reyes Católicos en 1492. Por este decreto, los judíos fueron obligados a convertirse al cristianismo, bajo pena de destierro.
Las conversiones en masa de los judíos originaron una nueva clase social: la de los judeoconversos. Los judeoconversos recibieron la denominación de cristianos nuevos, en oposición a los cristianos viejos, quienes se enorgullecían de su pureza de sangre.
Escolástica: filosofía en la que domina la enseñanza de los libros de Aristóteles.
Platonismo: escuela y doctrina del filósofo Platón.








Comedia elegíaca
Rojas escribió La Celestina bajo un modelo literario muy conocido y difundido durante la Edad Media: la comedia elegíaca. Se trataba de textos escritos en latín, a imitación de Plauto y Terencio, que servían como ejercicios prácticos para los estudiantes de Humanidades. Estos textos no se representaban, sino que se leían en clase.
Las comedias elegíacas tratan sobre asuntos amorosos un tanto atrevidos, y en ellas era casi siempre inexcusable la presencia del personaje de la Vieja, que actuaba como tercera o intermedia entre la pareja de amantes. Una de las más famosas comedias elegíacas fue Pamphilus, adaptada por Juan Ruiz en el célebre episodio de don Melón y doña Endrina del Libro del buen amor.













Gótico: pintura y escultura caracterizada por figuras delgadas cuyas actitudes y movimientos afectan rigidez. Gótico flamígero: los contornos tenían formas de llamas ondulantes que se enlazan y cruzan.
Mudéjar: elementos cristianos del arte árabe (mezcla de lo árabe y lo cristiano).







La mujer en la literatura del siglo XV
Novedad relevante en la literatura del siglo XV es la importancia que adquiere la condición femenina. La mujer no acapara solo el protagonismo de determinados géneros (poesía cancioneril, novela sentimental), sino que, además, es objeto de una curiosa polémica a su favor o en su contra.
Los detractores de la mujer o misóginos partían, para justifi9car su postura, de un libro de Boccaccio: Corbaccio. Con este mismo título, adaptado al español, Corbacho, el Arcipreste de Alfonso Martínez de Toledo escribió un tratado contra la mujer.
Los autores “feministas” o defensores de la mujer se basaban, a su vez, en otro libro de Boccaccio, titulado Sobre las mujeres ilustres. El famoso condestable don Álvaro de Luna tomó partido por esta última tendencia con su Libro de las claras y virtuosas mujeres.
Son numerosas las obras del período, entre ellas La Celestina, que acogen en sus páginas el debate entre misóginos y feministas.

















Tensiones y conflictos en el siglo XV
En el siglo XV se produjeron en la Península numerosos conflictos políticos y sociales.
  • En Castilla, los enfrentamientos entre el rey y la nobleza causaron una guerra civil durante los reinados de Juan II y Enrique IV. En general, la burguesía se alineó en estos conflictos en contra de la nobleza.
  • En Galicia y en Cataluña se registraron enfrentamientos entre la nobleza y el campesinado, que se concretaron en las revueltas de los “irmandiños” gallegos y en los conflictos de los “pagesos de remença” catalanes.






  1. Conteste







  1. ¿Qué autores italianos influyeron en la literatura española?
  2. ¿Qué importancia tuvo la invención de la imprenta?
  3. Escriba los principales cambios que experimentó la sociedad del siglo XV
  4. ¿Por qué finalizó la sociedad multirracial en España en el siglo XV?
  5. Investigue acerca de dos escritores destacados del siglo XV



                                                     pintura del siglo XV   








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